Cristóbal González (Events San Cristóbal): “No solo hay que vender en Córdoba, hay que vender a nivel nacional e internacional”

Empezar un negocio de cero no es tarea fácil y menos cuando tu formación académica no tiene nada que ver con el sector en el que vas a emprender, tal y como reconoce Cristóbal González, director gerente del grupo Events San Cristóbal. En su caso, “dejar una ingeniería para montar un negocio de castillos hinchables fue una decisión complicada a nivel familiar y a nivel personal”.

Sin embargo, con solo 21 años su bombilla se había encendido: “pensé que era un buen negocio, que en España se celebra casi todo, tenemos un buen ambiente para celebrar muchos eventos y creía que era un sector bastante interesante”.

Su caso es un ejemplo más de que en la paciencia y la dedicación residen las claves del éxito porque tras un primer año en el que se recorrió “prácticamente toda la geografía de Córdoba capital y provincia visitando clientes” no alquiló casi ningún castillo, pero el segundo año “fue una explosión de eventos, una explosión de alquileres y una explosión de clientes”.

Desde aquellos inicios en 2005, Cristóbal constituyó la sociedad en 2012 y cinco años más tarde recibió el reconocimiento de la revista Emprendedores como empresa Gacela, por registrar más de un 20% de crecimiento durante tres años consecutivos: “Fue un buen aliciente para seguir creciendo, un motivo para seguir apostando por el futuro y el crecimiento de la empresa”.

Tras quince años de trayectoria, Events San Cristóbal ha logrado remontar el año más difícil desde su fundación, con los eventos totalmente paralizados por la pandemia. ¿Cuáles han sido las claves?

Capear el temporal para una empresa dedicada al alquiler de materiales para eventos no fue tarea fácil: “Cuando nos dimos cuenta de que el parón no iba a ser cuestión de 15 días ni de un mes es cuando de verdad vino un problemón importante”.

En un primer momento, Cristóbal puso su empresa al servicio de la fabricación de materiales que escaseaban pero que resultaban de primera necesidad, como túneles de desinfección, batas quirúrgicas, mascarillas de tela… “Cosas que pudiesen darnos un poco de respiro” antes de afrontar una transformación más profunda.

“Tuve que tomar medidas drásticas, que fueron muy duras, para los trabajadores sobre todo, pero que a día de hoy son las que han salvado la empresa”.

Grupo San Cristóbal, que es la empresa más local de alquiler de material para eventos, “ha sido la más afectada; la dejamos prácticamente paralizada”, pero con las otras dos empresas del grupo, Todocarritos y Solycarpa, ha tocado reinventarse durante la pandemia explorando nuevas vías de negocio. ¿Cómo?

Sin bodas, sin catering, sin fiestas y sin ningún tipo de eventos, desde Solycarpa se centraron en el sector sanitario abasteciendo de carpas a hospitales y zonas de autocovid, principalmente, aunque Cristóbal también detectó una oportunidad en la hostelería, principalmente para la ampliación de terrazas al aire libre.

“A nivel de España y Portugal hemos vendido muchísimas carpas en hospitales de campaña, centros ambulatorios, centros médicos, incluso centros privados”.

Desde Todocarritos, aprovecharon el sector de la hostelería para dar respuesta a una nueva necesidad que ha surgido “para empresas de grandes marcas, para empresas a nivel internacional o para gente que quiere montar su propio empleo”. Ahora “todos los restaurantes quieren montar el kiosko en la calle para que la gente no entre dentro del establecimiento”, sobre todo en Francia.

“Nuestros distribuidores en Francia nos decían que está de moda el take-away, que se está demandando muchísimo por parte de los restaurantes. Poco a poco, a día de hoy vendemos una media de 100 o 200 carritos al año”.

Pese a todos los ajustes que se vio obligado a encarar, Cristóbal lo tenía claro: “a nivel de marketing digital no íbamos a recortar gastos”. “Todo lo contrario”, afirma taxativo: “la gente estaba en su casa, con sus móviles, comprando”.

En su opinión, todas las empresas deberían apostar por el marketing digital: “Aquí tenemos una mentalidad muy cerrada”. Para Cristóbal, las empresas deberían concienciarse de que “no solo hay que vender en Córdoba, hay que vender a nivel nacional e internacional”,

“Si vendo zapatos no puedo vender solo zapatos en Córdoba, puedo vender zapatos en toda España”.

Consciente de lo duro que ha sido este año económicamente con “casi un 50% menos de facturación”, se prepara ahora para el futuro y, cuando llegue la normalidad, “tener toda la estructura preparada”.

Cristóbal se confiesa muy agradecido hacia la plantilla, pues “cuando un trabajador te demuestra que a las malas está dispuesto a ayudarte y a remar en el mismo sentido es cuando te das cuenta de que las personas que están a tu lado valen lo que valen”.

A los emprendedores cordobeses les lanza un mensaje: “Arriesgarse siempre es el primer paso” e insiste, “el miedo es solo el principio, pero una vez pasado, consiste en luchar, solo depende de ti“. Y les anima a aprovechar las herramientas que las Administraciones ponen a disposición de las personas resueltas a iniciar su propio proyecto: “hay muchas herramientas públicas que no sabemos utilizar”.